Creando Artesanos

La colección

TIERRACOTA, la primera colección de Zaavia de artículos para el hogar nace del sueño por proteger los bosques de Tepoztlán mediante un modelo económico que incentive a la comunidad a cuidar los bosques de la región.

Las piezas de la colección están inspiradas en los trabajos artesanales mexicanos creados a partir de la hoja seca del ocote (ocoxal) que dotan los espacios de calidez con un sentido artístico.

Destacamos la belleza natural de los materiales y técnicas artesanales con el fin de mantenerlas vigentes. 

El origen

México es un país de riquezas naturales pero desafortunadamente las deficiencias en la educación continúan siendo un gran impedimento para crear consciencia sobre los problemas del medio ambiente. Como consecuencia, no existen programas de reforestación, protección y prevención eficientes para evitar la depredación de nuestros bosques, la tala de árboles y la explotación desmedida. 

En México se pierden entre 90 y 250 mil hectáreas de bosque al año, es el 4° país con mayor deforestación a nivel mundial.

Mientras permanecemos en aislamiento dentro de nuestras casas debido a la contingencia por Covid-19, hay bosques que están siendo incendiados tanto por quemas agrícolas accidentales, como por incendios intencionales de personas que buscan apropiarse ilegalmente de terrenos. Aunado a los incendios, las familias de la región han hecho de la tala de árboles su principal ingreso económico al vender leña y carbón. El principal enemigo continúa siendo la ingenuidad del hombre que no ve las consecuencias trascendentales de la tala y los incendios de bosques.

Hemos olvidado lo que los bosques nos brindan a los seres humanos.

Tepoztlán es un pueblo ubicado en el estado de Morelos; forma parte del corredor biológico de Chichinautizin, zona boscosa que provee el 80% del agua que se consume en la Ciudad de México, así como en el estado de Morelos. Además de ser un territorio fundamental en relación a la calidad del aire, también es un área de gran biodiversidad y un centro de endemismos.

Durante el 2019, llevamos a cabo nuestra primera campaña de reforestación con ayuda de amigos y representantes de Tepoztlán; con poco más de cincuenta voluntarios, conseguimos sembrar 600 pinos de ocote en tan solo un día. 

El coronavirus nos ha dado la oportunidad de enfrentarnos a la realidad de nuestros actos: la conducta humana es la culpable de estas pandemias. Con la deforestación, destruimos los ecosistemas, extinguiendo a los animales salvajes o empujándolos a un contacto cada vez más cercano a nosotros; ejemplo de ello es la cría intensiva de animales que ha provocado que los virus encuentren nuevas oportunidades para mutar e infectarnos. Si continuamos este ritmo desenfrenado, las consecuencias serán inminentes. Es ahora cuando debemos enfocar y dirigir nuestros esfuerzos hacia el futuro que deseamos.

Caminemos juntos por este viaje

La restauración de los ecosistemas nos brindará una tierra sana; construyamos una comunidad responsable, diseñemos nuevas economías, empresas e instituciones que respeten y honren la naturaleza.

Nosotros tomamos la iniciativa de construir este proyecto, pero necesitamos el combustible para poder seguir avanzando. Ese combustible puedes ser tú.

Tu apoyo y acciones tendrán más impacto de lo que nunca imaginaste

El proyecto

Creando arte con ocoxal

A partir del deseo de ayudar a proteger los bosques de Tepoztlán, surgió la idea de crear un proyecto en colaboración con Zaavia.

Nuestro objetivo es crear una línea de artículos para el hogar con materiales extraídos de la naturaleza, en este caso serán principalmente las hojas secas del ocote (ocoxal) recolectadas en Tepoztlán. Capacitaremos a familias de la zona para que colaboren en el proyecto, que creará empleos en las comunidades más marginadas al tiempo que formará una nueva conciencia para proteger sus tierras y bosques. Un porcentaje de las ventas de la recaudación se destinará a proteger la zona a través de un grupo de guardabosques.

Con su trabajo y el uso de los materiales que les proporciona su tierra, darán lugar a artesanías típicas de la región.

Cada pieza, como cada árbol, tiene su propia esencia y nombre.

Mis hermanas se unen al proyecto: Liliana, diseñadora industrial y de interiores y Denise, licenciada en comercio internacional y marketing-técnica de marketing; Con su experiencia y conocimientos, esperamos crear diseños innovadores y expandir la marca internacionalmente.

El proceso de creación

Capacitación de nuevas manos artesanas de la región.

En colaboración con la Ayudantía de la comunidad, reuniremos a las primeras 25 personas para introducirlas en la práctica; cada una será capacitada en la selección, recolección y unión de hojas para el tejido de las piezas.

La capacitación será impartida por las artesanas de Cihuame Ixtlauatl, un pequeño grupo de mujeres de Puebla expertas en la técnica.

Durante el proceso de capacitación, nosotras trabajaremos en el diseño de la colección, el cual estará conformada por diez piezas distintas y dentro de cada una habrá canastas, platos base, jarrones, charolas, entre otros objetos decorativos.

Se harán bocetos de las piezas con referencias y medidas, y se introducirán nuevos tipos de hilo y palma. Así se hará evidente el contraste y particularidad ante la técnica ya existente. Esperamos abrir el diálogo con las artesanas para rediseñar de acuerdo a sus posibilidades y opiniones.

La naturaleza nos da la respuesta

Los artesanos

Las artesanas de Cihuame Ixtlauatl son mujeres del campo que mantienen un vínculo emocional y espiritual con el bosque, y debido a ello, definen su propia esencia a partir de él. Tienen consciencia de que el bosque es la vida misma del ser humano y que sus manos transforman aquello que el bosque les ofrece a cambio de su cuidado.

El material

La cestería es una de las técnicas textiles más antiguas, antecede al fuego y por ende a la cerámica. Es sabido que en Mesoamérica formó parte de la vida cotidiana cuando los artesanos comenzaron a trabajar con los materiales que la naturaleza les ofrecía. 

El ocoxal está formado por hojas o agujas que se desprenden de los pinos. Éstas son recogidas por los artesanos una vez que se encuentran en el suelo y se vuelven de color café; a menudo también cortan la hoja verde con la intensión de darle un contraste al producto.

Abracemos nuestro ADN y nuestras tradiciones ancestrales